Había un abismo de sentimientos y en ninguno encajaba yo, no sentía, no siento y no quisiera sentir, lo escribo en futuro porque no sé que pueda ocurrir.
¿Por qué? nunca lo pregunté y para qué haces preguntas cuando conoces las respuestas, por eso probablemente jamás te encaré con el amor en las manos y tú soltándolas como siempre, cuánto daño nos hizo ese amor unidireccional.
Ven, siéntate, te voy a explicar, tengo anotado todo desde el día uno y se lo repito a una sola amiga que me escucha cien veces la misma historia, no importa cuántas veces las tenga que escuchar siempre le da pena saber que quise tanto y no se dio, pero, ¿por qué? nunca te pregunté por qué y podría tener una respuesta sensata para eso:
No te pregunté que sentías porque yo sentía que me amabas cuando me pedías que me quedara, cuando comprábamos cosas y las usábamos, cuando hablábamos de futuro y en ese estaba yo, cuando las noches eran tú, por eso no te pregunté nada porque en mi mundo maravilloso nosotros ya éramos algo, en verdad éramos todo, probablemente no le entendí bien a tu lenguaje de amor y sin ninguna expresión todo esto se acabó, ya que más da, todo sigue igual como cuando no existías, entonces no tiene mucho sentido ahora preguntar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario