Te dejé de querer desde hace mucho tiempo atrás, no te extrañaba y eso era una señal, aprendí a vivir sin ti y eso fue gloria, podría mentirte y escribirte diciendo que no te solté, pero cuánto ha costado y es momento de escribirlo, todo habría sido diferente, podía ser tu turno, pero esta vez si te culpo, culpo a tus idas y venidas, a tus vaivenes, a tu forma incierta de ser, de tus acciones dependieron mi olvido, es como si te hubieran pagado para hacerme eso y creo que pagaron bastante bien.
Yo no te voy a hablar más, porque esta vez no quiero hacerlo, antes esperaba que me quisieras, que volvieras y que eso que llamaste amor se convirtiera en lucha para seguir con lo que alguna vez existió, pero ¿para qué? Si nunca fue mutuo, yo siempre remé sola, te acostumbraste a mi cariño, a que sea yo la que no falle, la que siempre ame, me cansé, y hasta me cansa tener que escribirlo.
Es increíble y no entiendo a donde se puede ir tanto amor, quizás al amor propio, bueno, me es indiferente encontrar respuesta ahora mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario