Estaba cansada, algo muerta, demasiado triste, no le encontraba sentido a muchas cosas, tenía y tengo esos días en donde solo quisiera dormir y tal vez un para siempre sea la mejor palabra, me creía absurda, no quería ayuda de nadie, solo quería dormir, pero recordé que en algún momento yo le dije a él "Sonríe, vale la pena ser feliz" y no sabía muy bien porque le decía eso si yo no lo aplicaba si no pensaba igual, siempre he sido bastante sentimental, a veces hasta un poco cerrada, creo firmemente haberme enamorado una sola vez y no tengo tanto por dar, solo amor, de ese que es bueno, leal, el que no pide nada, pero se alegra y salta de emoción cuando lo valoran, cuando no es indiferente, alumbraba sus días, yo le alumbraba la vida, cuando venía apagada, sin vida, sin sonrisas, sonreía porque él motivaba esas sonrisas, porque aunque quería ocultar todo ese amor, también lo sentía.
Odio su manera de pensar, odio su forma de decirme que merezco algo mejor ¿Quién le dijo a él que podía pensar por mí? ¿Quién? yo tal vez no tenga nada para darle, tal vez hasta arruine todas las sorpresas de amor que le he hecho, pero es eso mismo lo que hace que me ame, porque me ama, me extraña, me necesita, me necesita en su mundo, donde a veces solamente estamos él y yo, sé que el nadie más me entiende, pero no entiendo porque tiene esa idea concebida de irse, de no quererme en totalidad, recuerdo que le dije: "Haríamos la pareja perfecta, pero.." siempre había ese pero que retumbaba mi mente, que me dolía, que me golpeaba y me traía a la realidad, lamentablemente y lo digo así, él me ha hecho daño, puede ser que sin darse cuenta, es que no tenía de otra, él no podía elegir, él no podía dejar de hacerme ese daño, porque aunque no lo crean, tenía que hacerlo y le dolía tanto como a mí. Ese pensamiento que sigo pensando que es absurdo, lo respeto, porque así lo conocí, porque así fui feliz, porque aunque a medias, porque aunque rota y sin ganas de vivir, él vino a detener esa caída libre, él vino con su sonrisa y con sus ojos chiquitos y con una inmensa tristeza en ellos, ¿Él antes habrá sido feliz? ¿Si? ¿No? ¿Fue feliz conmigo?
Me detengo en esta parte y recuerdo cada una de sus palabras, tengo en mi mente cada una de sus frases, de sus historias, de sus cuentos, de sus excusas, de las oportunidades e infinidad de conversaciones que hemos tenido, porque con él nada más he sido completamente yo, porque con él he sabido superar mis miedos y es que perderlo también fue uno de mis más grandes miedos y haberlo perdido y seguir viviendo feliz, me ha hecho más fuerte, ha demostrado literalmente que sigo viva, que no lo necesitaba pero que no me cansaré de repetir innumerables veces que yo lo elegía a él, que no me importaba si era un salto al vacío, yo lo elegía mil veces, apostaba por esos besos robados, por esas noches en donde solamente estábamos juntos, siempre le dije que jamás me arrepentí, y lo sé, cometí este error más de una vez, tropecé una y otra vez con el mismo error y a veces te das cuenta que ese error te da la vida que necesitas, te regala esa chispa de felicidad que se te había ido, sus manos, su espalda, su cuerpo, su rostro, cerraba una y otra vez mis ojos y palpaba su rostro con mis manos, para nunca olvidarme sus facciones, sus ojos, su nariz, sus labios, esos labios que me enseñaron a besar, esos besos que nadie podrá igualar, ese amor que solo he sentido por él, totalmente enamorada e idiotizada me tenía, y él lo sabía y creo que en parte él ha sido motivo de mucha de mis alegrías, le debo a ese hombre mi felicidad, mi eterna felicidad, porque con él aprendí a amar sin esperar nada a cambio, con él aprendí a confiar en mí misma, con él y esas manos que cuando las tocaba eran las únicas que me transmitían vida, porque en mis fallidos intentos por irme, y a pesar de todas las cosas que hice para olvidarme de él, siempre quise volver.
Quisiera quedarme a su lado, pero he tenido la valentía de ser yo quien elija irse, de ser yo quien pare todo este amor, porque he escrito tanto para él, porque se lo merece, ha aliviado tantos males, me ha mejorado, me ha sellado con su amor, tal vez y así sea la vida y sea como todas esas frases que lees, que existen amores así, lo leí hace poco y automáticamente pensé en él, en que algunas veces conoces a alguien y es tan claro que de alguna forma están destinados a estar juntos, en cualquier parte del mundo, en cualquier lugar, pero deben de estar juntos, porque a él lo conocí bajo las circunstancias más extrañas y creo firmemente que se dio cuenta de mi alma solitaria de mi mal de vida, de mi tristeza infinita, por eso extendió su mano, fue por eso, recuerdo que me lo dijo dándome un beso en la frente, no sé si tal vez sea una coincidencia, puede ser que sí, puede que sea un golpe de suerte o solamente que el destino si existe, pero definitivamente me hace creer en algo, en el amor, en la vida, no hay otra cosa que tenga más valor para mí que verlo a él sonreír, porque cuando yo estoy mal, él está mal y no puedo entender este nivel de conexión que solamente tengo con él, pero automáticamente trato de reponerme, aunque sería mentir que no he llorado por y con él, he llorado tantas veces, que él se ha encargado de limpiar cada una de mis lágrimas, dándome besos, haciendo bromas, golpeando este amor una y otra vez, porque yo ya había decidido irme, per él no quería dejarme ir, y me quedé porque así es el amor, ¿Quién lo entiende? yo no lo entiendo, me ha resquebrajado tantas veces que la mayoría he salido victoriosa, pero también muy dolida, me duele mucho y quién en su sano juicio quiere sufrir, nadie quiere sufrir, nadie quiere que duela, ¡NADIE! y en ese nadie me incluyo, porque su amor aunque era el más leal, el más limpio, me hacía daño, me hacía sufrir, irreverente todo esto, pero no tenía sentido seguir sufriendo, aunque sus abrazos valían la pena, porque sus besos me elevaban, su sonrisa, toda mi atención era para él, mi inspiración, mis momentos, mis mejores sonrisas, siempre fueron para él.
Por eso me fui, porque lo he amado desde que lo vi, desde que sus manos se entrecruzaron con las mías, solo me queda decir que yo estoy bien, así, sin él, con él en el recuerdo, en la mente, amándolo en silencio, pero sintiendo que es lo mejor, porque aunque él no lo sepa yo celebraba cada mes, me alegraba pasar un mes más con él, porque eso significaba él para mí, él era todo lo que necesitaba pero no podía quedarse, nunca lo he odiado, solo lo he querido dejar de querer, creo que no tengo resultados positivos a eso, pero ahora soy más fuerte y estoy bien, gracias a él, gracias a mí, aunque sus brazos y su cuerpo es el lugar a donde pertenezco, me fui, no por falta de amor, si no por exceso del mismo, y aún hay tantas cosas que quería decirle, pero ya no se las diré a él, solo las escribiré, no importa si me lee, si no lo hace, ya no significa nada, lo hago por mí, solo por mí y por estar bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario